TURISMO EN MEDELLIN





Situada en el estrecho Valle del Aburrá y rodeada de altas montañas, la ciudad se extiende de sur a norte, con el rio Medellín como eje central y ocupa apenas una porción del Valle, pero la Zona Metropolitana de la que hacen parte otros ocho Municipios, forma ya prácticamente una unidad urbana de más de tres millones y medio de habitantes. Segunda ciudad de Colombia y capital de Antioquia, cuna de los «paisas», un conglomerado distinguible por doquier por su espíritu emprendedor, andariego y ahorrativo.

El antioqueño es muy apegado a sus tradiciones pero, al igual, innovador y disidente. Se precia de un carácter franco, algo arisco, de talante igualitarista. En el poblamiento de Antioquia predominaron las familias completas, provenientes de minorías españolas, como los vascos, que se vieron en la necesidad de emplear su propia fuerza laboral, sin el apoyo indígena, dado que las buenas tierras, las encomiendas y los aborígenes que no perecieron en la Conquista, ya estaban repartidos en el siglo XVII, ni tampoco de esclavos, porque éstos fueron relativamente escasos y su liberación se produjo aquí medio siglo antes que en el resto del país. La soledad de los primitivos colonos generó un rápido crecimiento demográfico, formando una comunidad casi blanca y en algunas zonas tempranamente mestiza. La necesidad les obligó a diseminarse por una región montañosa bastante pobre para usos agrícolas, alternando la minería con el comercio por los ríos, y abriendo caminos con recuas de muías que hicieron toda una leyenda de los «arrieros» antioqueños. Disciplina de trabajo, oro de las minas, que alcanzan el primer lugar de producción mundial en varios períodos históricos, pragmatismo y un austero modo de vida, favorecieron una fase acumulativa de capital financiero antioqueño en medio de la sucesión de guerras civiles que asoló el resto de Colombia a lo largo del siglo XIX.Medellín

Bajo el régimen federal se creó en Medellín una importante escuela de ingenieros conocida como Escuela de Minas, se difundieron formas modernas de administración y se emprendieron obras de gran aliento regional, como el Ferrocarril de Antioquia. Por el mismo tiempo se acrecentaron las empresas de comercio y el cultivo del café, que impulsan, a los antioqueños a colonizar el centroccidente del país, vitalizando provincias que habían permanecido casi vacías hasta entonces, como los territorios que hoy son Caldas, Risaralda, Quindío y parte del Valle y Tolima, los tres primeros fueron territorio antioqueño hasta comienzos del siglo XX.

La colonización antioqueña es seguramente la epopeya más notable vivida en Colombia desde los tiempos de la Conquista española, y con un ingrediente de codicia parecido, en tanto que los colonizadores anduvieron también tras el oro enterrado de los quimbayas.

El comercio de importación pone a Medellín en contacto precoz con los mercados mundiales y la primera mentalidad de «apertura». Desde la segunda década del siglo XX se instalan fábricas para sustituir importaciones. Hoy en día Antioquia cuenta con una importante planta textil de Suramérica y la segunda planta industrial de Colombia en sectores distintos. Lidera la producción minera, buena parte de la exportación de café, banano, flores y otros productos primarios.

Dispone de excelentes servicios públicos y de la generación de energía más eficiente del país. Y ha logrado una estructura empresarial cuya base accionaria se extiende a millares de pequeños y medianos accionistas. Medellín es, en fin, la despensa de gerentes de Colombia y uno de los centros de medicina avanzada mejor reputados en el continente, en particular en el campo de los transplantes. Pese al nefasto estigma de los pasados lustros, la ciudad no ha perdido nada de su pujanza y puede observarse un dinamismo evidente en los negocios, en los deportes, en la actividad cultural.

La hospitalidad y la calidez familiar de los paisas son las Medellín (1)mismas de siempre. Un clima ideal permite actividades interesantes todo el año. La gastronomía es ingrediente supremo de la identidad paisa, tanto como el hablar recio y tomar aguardiente. El plato típico basado en fríjoles es su marca de fábrica dentro y fuera del país.

Hay gran afición por la música:  existen una Orquesta Sinfónica y otra Filarmónica, varios conjuntos de música antigua, estudiantinas, corales, conjuntos de jazz y de rock, música tradicional colombiana como bambucos y pasillos en especial, así como un amplio repertorio latinoamericano, tangos en primer lugar, haciendo referencia al infausto suceso en que Carlos Gardel, el máximo exponente del tango argentino, murió en Medellín en un accidente aéreo en el año 1937. Hay buen teatro, galerías de arte y media docena dé museos.

Los caballos de paso fino son otra especialidad antioqueña, y como en casi todo el país hay una verdadera pasión por el fútbol y los toros. Pero el mayor atractivo de la ciudad, sin duda, reside en las compras. Esta es la capital continental de la moda y del diseño textil. Las mejores marcas internacionales se producen aquí, a precios muy atractivos. Los antioqueños han rendido toda la vida culto al «saber vender».

Sitios de interés

Aunque Medellín no es propiamente una ciudad turística, dispone de eventos de interés, como la Feria Colombiatex en junio y Colombia Moda en septiembre, que reúnen toda la presentación textil y de modas para cada temporada; también existe la feria de la Antioqueñidad, un curioso muestrario de lo más autóctono en abril, y otra serie de eventos que tienen lugar, como los dos anteriores, en el Palacio de las Exposiciones.

También se celebra la Feria de las Flores como la festividad anual de la ciudad a comienzos de agosto, que incluye el famoso «Desfile de los Silleteros », cultivadores de flores que exhiben su trabajo en monumentales arreglos que cargan por las calles el día 7 del mismo mes, coincidiendo con exhibiciones de caballos de paso y otros festejos.

Cada mes, en días distintos, suele celebrarse una taílgóvía, fiesta callejera alrededor del tango y la música popular en general, y un mercado de San Alejo, donde se venden cachivaches, artesanías y antigüedades en el Parque de Bolívar. Presidiendo ese mismo parque está la Catedral Metropolitana, un imponente edificio en ladrillo cocido, de interés estilístico y monumental, cuya construcción se inició hace cien años. La programación cultural pasa por el Museo de Antioquia, con su Sala Botero, en homenaje al pintor antioqueño contemporáneo de renombre universal y ^pinacoteca; el Museo de Arte Moderno; el Palacio de la Cultura en la antigua sede del gobierno Departamental.

La música culta y el teatro tienen programación en el moderno Teatro Metropolitano o en el Pablo Tobón Uribe. Dos buenas piezas arquitectónicas coloniales, la ermita de la Veracruz, al lado del Museo de Antioquia y La Candelaria, catedral en el Parque de Berrío, que de paso es el lugar más significativo para los paisas.

En el Cerro Nutibara, se encuentra una réplica de la arquitectura tradicional antioqueña en un «Pueblito paisa» y una colección de escultura moderna latinoamericana; el Jardín Botánico, una buena muestra de especies nativas y de orquídeas, y el Zoológico Santa Fe.

Alrededores de interés

• Circuito de Oriente. Paseo de fin de semana que los medellinenses realizan por las localidades vecinas de El Retiro, Rionegro, La Ceja, Carmen de Viboral, Marinilla y la zona de los embalses de Guatapé, entre fría y templada. Hay buenos hoteles Las Lomas y la Hostería Llano grande, al pie del aeropuerto; el Recinto Quirama entre Rionegro y La Ceja. Abundan los paradores y restaurantes, igfliás algunas buenas «pensiones» pueblerinas. Toda la zona está marcada por la arquitectura campesina antioqueña, incomparable en su sencillez y por la profusión de flores.

Rionegro (fundado en 1663). Lugar de la Casa de la Convencióil, donde se adoptó la Constitución radical de 1863 para fortalecer el federalismo y contener la ambición caudillista del General Mosquera; la Catedral, obra de Domingo de Petrés y la plaza, con una magnífica escultura de José María Córdova, procer de la independencia, hijo de la región y héroe de Ayacucho, quien fuera ascendido a General siendo casi adolescente y asesinado durante el levantamiento que encabezó contra las veleidades monárquicas de Bolívar en 1829.

• El Retiro, sitio de la Represa de La Fe con su parque circundante; Fizebad, antigua hacienda lanera con una réplica de arquitectura tradicional y una casona donde se cultivan innumerables variedades de orquídeas; y el pueblo mismo, una de las mejores muestras de arquitectura antioqueña del siglo XIX.

El Carmen de Viboral, por las fábricas de loza y porcelana decorada a mano.

• Guatapé, la represa, con sus innumerables ensenadas, abierta a la navegación a vela; el Peñol, una inmensa roca, verdadera curiosidad geológica que preside el paisaje desde un borde del lago; y la Marina, si se desea practicar algún deporte náutico. En este y en tres subsiguientes embalses de la región donde se concentra la mayor capacidad de generación hidroeléctrica del país, es también posible visitar las cavernas de máquinas, previa concertación con las Empresas Públicas de Medellín.

• Santa Fe de Antioquia-Olaya-San Jerónimo. Santa Fe de Antioquia, fundada en 1541 y verdadera joya colonial. De ardiente clima, un recorrido a pie por el poblado develará sus calles empedradas, recodos y plazas, el Cabildo, la Catedral, la Casa Negra, la Ermita, San Ignacio, el Museo y algunas residencias que suelen franquear el ingreso a los visitantes. Hay varios buenos hoteles en las afueras,  como la Hostería Real y en el casco mismo de la población, como el Mariscal Robledo, en homenaje al fundador. Por la carretera antigua sin asfaltar, se puede volver de nuevo al río para conocer una de las obras de ingeniería más importantes del siglo pasado: el Puente de Occidente, de bello diseño colgante desde torretas de ladrillo, estructura en madera y tensores de acero tejidos en el lugar hace más de cien años cuando no había todavía llegado el tráfico automotor, para el paso de carretas y ganado. Prestó servicio para vehículos pesados hasta los años 80 del siglo XX, cuantío fue declarado Monumento Nacional. Por la carretera al mar rumbo a Urabá, se asciende del Valle de Aburrá hasta el Boquerón y se baja luego hacia las vegas de los ríos Cauca y Tonusco. Un par de horas de viaje por una carretera con curvas cerradas y los precipicios a ambos lados, hasta la región de San Jerónimo, de un verde lujurioso, con muy buenos hoteles campestres y rica en frutales.

Advertencias

Medellín es la única, ciudad colombiana con dos aeropMedellín (2)uertos comerciales en servicio: el «Olaya Herrera», un aeropuerto regional en la propia ciudad, con rutas de medio alcance fuera de Antioquia y todas las rutas interiores del Departamento; y el «José María Córdoba», que es el Aeropuerto Internacional, para los destinos troncales y del exterior, situado en el valle de Rionegro, a una hora de Medellín. Para ascender o descender de Rionegro existen tres opciones:

La vía de Las Palmas, la más pintoresca y de mejores especificaciones, con una nueva variante que acorta el recorrido en quince minutos.

• La vía de Santa Helena, la más corta y también la más  antigua.

• La Autopista a Bogotá, que sale al norte, cerca de Bello.

Otro de los atractivos propios de Medellín es : el Metro; terminado en 1994 y con cubrimiento a todas las poblaciones del Valle del Aburrá, sus estaciones se han convertido en lugares de encuentro y vida cultural para los paisas.



Deja tu comentario
Tu Comentario