Descubrimientos en Colombia





Descubrimiento de la costa norte hacia el interior

Santa Marta y Cartagena fueron el punto de partida de las expediciones que permitieron des­cubrir el interior y el centro del país (regiones de Antioquia, Cundinamarca, Santander, Boyacá, Tolima y Huila); del istmo de Panamá fue Santa María la Antigua del Darién; de la otra mitad sur del territorio y del occidente (Valle del Cauca, Caldas) fue Popayán, y de los Llanos Orientales (Meta, Casanare) fue Coro (Venezuela). Una vez extinguida Santa María, descubierto el Pacífico y concentrada la acción descubridora y conquistadora en el legendario Perú, la Nueva Andalucía quedó abandonada.

Bastidas de nuevo capituló la conquista de las tierras de Santa Marta el 6 de noviembre de 1524. Vino con su expedición hasta Santo Domingo y, el 28 de mayo de 1526, salió rumbo a su destino con el título de gobernador, según documentos encon­trados por los historiadores Kathleen Ronnoli y Juan Friede. Llegó a la bahía la víspera de san Juan (23 de junio) y, autorizado para fundar la ciudad y para colonizar, a los pocos días o en el mes siguiente fundó a Santa Marta, que fue la sede de gobierno de la provincia, dependiente de la Real Audiencia de Santo Domingo.

conquista de america

Apenas comenzada su conquista, Bastidas fue herido de muerte por uno de sus tenientes, en abril de 1527. Dejó encargado de la gobernación a Ro­drigo Álvarez Palomino; se embarcó para Santo Domingo, pero el viento lo llevó a Cuba, donde murió. Su hijo, del mismo nombre, quien fuera obispo, trasladó sus restos a dicha ciudad. La Audiencia de La Española nombró en su reempla­zo a Pedro Badillo, con quien vino Pedro de Heredia. No le había entregado el mando Palomino cuando entraron en disputa. Este se ahogó en un río y aquél quedó solo, pero en 1528 fue substitui­do por Pedro García de Lerma, quien hizo buen gobierno, trajo al protector de los indios, fray To­más Ortiz, a varios agricultores y artesanos y man­dó expediciones a explorar el interior: una al mando de Antonio de Lebrija y Luis Manjarrés, y otra con el portugués Jerónimo de Lebrón, quien navegó el Magdalena aguas arriba hasta Malam­bo; una tercera iba al mando del clérigo Diego Arana con los capitanes Juan de Céspedes, Juan de San Martín, Juan Muñoz de Collantes y el portugués Antonio Díaz Cardozo como principa­les. Fueron por tierra, llegaron bien arriba de la confluencia del río Cauca con el Magdalena y regresaron en 1532; y la última al mando de Pedro de Lerma y Rodrigo Infante, llegó al Valle de Upar.

Más tarde fue nombrado gobernador el Ade­lantado Pedro Fernández de Lugo, quien el 22 de enero de 1535 capituló la gobernación de Santa Marta, ya deslindada de la de Cartagena por el río Magdalena. Llegó en 1536 con una numerosa y muy lucida expedición de 1.500 hombres, entre quienes venían el licenciado Gonzalo Jiménez de Quesada como justicia mayor y los capitanes Pe­dro Fernández de Valenzuela, Gonzalo Suárez Rendón, Martín Galeano y Lázaro Fonte. Su hijo, Alonso Luis de Lugo, nombrado sucesor, hizo una provechosa incursión por tierras del interior de la que sacó mucho oro y con él se fugó para España, con lo que dejó burlado a su padre.

Por aquel entonces se hablaba del Perú y de sus fabulosas riquezas, lo cual hizo creer que siguien­do por tierra hacia el sur se podría llegar a este país, o al océano Pacífico. Fernández de Lugo, deseoso de conocer las cabeceras del Magdalena y entusiasmado por aquélla fantasía, formó una expedición de 600 hombres, que puso a órdenes de Jiménez de Quesada, y se nombró teniente general; con ella salió de Santa Marta el 5 de abril de 1536, con 200 hombres por el río Magdalena arriba y 400 por tierra, para encontrarse en el sitio de Tamalameque. El 15 de octubre de este mismo año murió Fernández de Lugo.

Otra incursión descubridora fue la que se hizo a la región de los chimilas y arhuacos por el lado oriental de la Sierra Nevada, que fue la del capitán Francisco Salguero en 1542, mandado por el nue­vo gobernador Alonso Luis de Lugo, con el encar­go de fundar una ciudad en el Valle de Upar. En ella iba de soldado Juan de Castellanos, el futuro cronista en verso. Más tarde, por mandato del licenciado Miguel Díaz de Armendáriz, llegó el capitán Hernando de Santana y fundó la ciudad de los Reyes del Valle de Upar (Valledupar) el 6 de enero de 1550, en el sitio señalado por Salguero.

El cronista Gonzalo Fernández de Oviedo re­gresó de España el 30 de julio de 1526 con el nombramiento de gobernador de la provincia de Cartagena, pero renunció en protesta, porque su amigo Bastidas había asaltado la isla de Codego, en Cartagena, y se había llevado como esclavos a más de 500 indios del cacique Curex, para vender­los. Entonces, el rey lo reemplazó por Pedro de Heredia.

conquistadores de america

Cartagena fue la base expedicionaria de la con­quista del interior de la costa hacia occidente del Magdalena, hasta lo que es hoy el departamento de Antioquia, inclusive la región de Urabá. Pedro de Heredia, uno de los conquistadores del Valle de Upar, regresó a España y, el 5 de agosto de 1532, capituló el descubrimiento de las tierras compren­didas entre la desembocadura del Magdalena y el río Atrato. Venían con él entre otros notables capi­tanes Francisco César, portugués, y Martín Yáñez Tafur. Desembarcado en la bahía de Calamarí y vencidos los indios, fundó allí la ciudad de Carta­gena el primero de junio de 1533 (otros dicen que el 21 de enero), cuya jurisdicción abarcaba 200 leguas hacia el sur. Entre los indios cautivos que trajo Heredia de Santo Domingo estaba la célebre india Catalina, que Nicuesa había llevado a La Española. Ella hablaba español lo que le permitió ser intérprete en muchas ocasiones, con gran favor para los españoles.

De Cartagena salieron las siguientes expedi­ciones hacia el interior y el Urabá: en marzo de 1533 Alonso de Heredia, hermano de Pedro, llegó hasta la parte oriental del golfo de Urabá, lo que motivó una guerra con la Gobernación de Pana­má, en cuyo favor vino a combatir el capitán Julián Gutiérrez. Alonso confirmó su posesión con la fundación de San Sebastián de Buenavista, al sur, donde estuvo el fuerte de Ojeda, por cuya pose­sión se libraron varios combates entre los mismos españoles, lo que movió a la Corona a nombrar a Juan de Badillo para que viniese a residenciar a Pedro de Heredia. Finalmente, en el Consejo de Indias, por real cédula de 17 de marzo de 1536, se dijo que el golfo de Urabá era de la Gobernación de Cartagena, lo que dio lugar a que Pedro de Heredia mandara expediciones a la región de Dabeiba, que él encabezó con su lugarteniente Fran­cisco César, quien descubrió en épica jornada la región de Antioquia, en fieros combates principal­mente contra los caciques Nutibara y Quinunchú.

De regreso a Cartagena, a mediados de 1537, César fue bien recibido por Juan Badillo que, a su vez, preparó otra expedición con el mismo desti­no, junto con el capitán César. Salió a comienzos de 1538 y entró por la vía de San Sebastián de Buenavista, siguiendo la ruta de la primera entra­da de Francisco César, quien poco después murió en el pueblo de Corí, por los lados del actual Frontino. Badillo prosiguió y llegó a Cali, a fines de 1538 o principios del año siguiente, y allí se encontró con Jorge Robledo y con el gobernador Lorenzo de Aldana. Con Badillo venía el cronista Pedro Cieza de León.

Los Heredia habían explorado los dominios de los caciques Sinú, Finzenú y Panzenú. Por su par­te, Alonso de Heredia fue el fundador de la Villa de Santiago de Tolú, en el golfo de Morrosquillo.

En octubre de 1538, llegó a Cartagena el licen­ciado Juan de Santa Cruz como juez de residencia de Badillo. Éste, huyendo del juicio, salió en expe­dición hacia las tierras del sur y llegó hasta el propio Cali. Deseoso de continuar, formó una ex­pedición que puso a órdenes de Alonso de Here­dia, que atravesó el territorio hasta el río Magdalena y, a orillas de éste, según dicen algu­nos cronistas fundó la Villa de Santa Cruz de Mompox, "nombre que se le dio por los del gober­nador de Cartagena y del jefe indígena". Pero este hecho no parece muy cierto. El historiador Enri­que Otero D’Costa afirma que Heredia no fue el fundador de esta ciudad, por hallarse en ese en­tonces perseguido y procesado en España, de don­de regresó con su hermano Pedro en 1541, sino el propio Santa Cruz, según el cronista Cieza de León y el cosmógrafo de Indias Juan López de Velasco. Afirman que la expedición salió de Car­tagena a comienzos de febrero de 1540 y la funda­ción fue a principios de marzo, poco después de haber pasado por esas tierras el gobernador de Santa Marta Jerónimo de Lebrón, rumbo al país de los chibchas.



  • descubrimientos de colombia
  • descubrimiento de colombia

  • descubrimiento del interior de colombia
  • descubrimientos en colombia
  • conquista de america
  • novedades android

Comentarios:

Loading Facebook Comments ...
Deja tu comentario
Tu Comentario